SALUD

Ola de calor

Las olas de calor pueden afectar el bienestar de cualquier persona, pero especialmente de niños, personas mayores, embarazadas y quienes tienen enfermedades crónicas. Cuando las temperaturas son muy altas, el cuerpo trabaja más para regular su temperatura y esto puede generar deshidratación, agotamiento o complicaciones más graves.

Desde el cuidado y la prevención, te contamos qué medidas simples podés incorporar para proteger tu salud.

¿Por qué el calor puede afectar al cuerpo?

El organismo mantiene su temperatura principalmente a través del sudor. Durante una ola de calor, la pérdida de líquidos y sales aumenta y, si no se reponen, pueden aparecer síntomas como:

  • Sed intensa
  • Mareos o debilidad
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio extremo
  • Piel caliente o seca
  • Calambres musculares

Según la Organización Mundial de la Salud, la exposición prolongada a altas temperaturas puede provocar agotamiento por calor o golpe de calor, una situación que requiere atención médica inmediata.

 

Medidas clave para cuidarse durante una ola de calor

Hidratate constantemente

  • Tomá agua aunque no tengas sed.
  • Evitá bebidas alcohólicas o con exceso de azúcar.
  • Consumí frutas y verduras con alto contenido de agua (sandía, melón, naranja).

Evitá la exposición en horas de mayor temperatura

  • Reducí actividades al aire libre entre las 10 y las 16 horas.
  • Buscá espacios ventilados o con aire acondicionado.
  • Permanecé en la sombra siempre que sea posible.

Usá ropa liviana y clara

  • Elegí telas frescas como algodón.
  • Preferí colores claros que absorben menos calor.
  • Protegé la cabeza con gorra o sombrero.

Mantené los ambientes frescos

  • Cerrá cortinas durante el día.
  • Ventilá los espacios por la noche.
  • Usá ventiladores o aire acondicionado si tenés disponible.

Cuidá tu alimentación

  • Preferí comidas livianas y frescas.
  • Evitá preparaciones muy pesadas o calientes.

Atención a los grupos más vulnerables

Algunas personas requieren mayor cuidado:

  • Bebés y niños pequeños
  • Personas mayores de 65 años
  • Embarazadas
  • Personas con enfermedades cardíacas o respiratorias
  • Quienes toman ciertos medicamentos

En estos casos, es importante controlar la hidratación, evitar la exposición al calor y consultar con profesionales de la salud ante cualquier síntoma.

Señales de alerta: cuándo consultar

Buscá atención médica si aparecen:

  • Temperatura corporal muy elevada
  • Confusión o desorientación
  • Desmayos
  • Náuseas o vómitos persistentes
  • Falta de sudoración con piel caliente

Estos síntomas pueden indicar un golpe de calor.

Cuidarse del calor es parte del cuidado integral de la salud. Escuchar al cuerpo, mantenerse hidratado y tomar medidas preventivas ayuda a reducir riesgos y atravesar las altas temperaturas de forma segura.

Ante dudas o síntomas persistentes, consultá siempre con un profesional de la salud.